Las grietas que quedan por dentro
Hay escombros que no son visibles, pero sí perceptibles; escombros que hablan de lo que vivimos como ciudad y permanecen latentes en nuestra memoria colectiva, en el ambiente, en las preguntas que nos hacemos desde el 10 de agosto.
Ahora miramos las fachadas, las paredes y los edificios, escudriñando cada rincón. También escuchamos de otra manera: un ruido fuerte puede despertar la pregunta de si volvió a temblar, las sirenas de las ambulancias nos alteran y una réplica puede devolver a muchas personas al momento en que la tierra se movió.
Estamos en recuperación. Mientras se atienden familias, se revisan estructuras, se remueven escombros y se trazan planes y estrategias para seguir adelante, hay otra tarea que ocurre en silencio: volver a sentirse a salvo.
Muchas familias atraviesan un duelo; algunas perdieron personas a las que amaban, otras perdieron su hogar, sus pertenencias o la posibilidad de........
