Cali tiene que seguir presente
A pocos días de cumplirse un mes del terremoto del 10 de agosto, que afectó duramente al Suroccidente del país y en Cali dejó 154 personas fallecidas y 14 desaparecidas, hay una conversación que no puede terminar: la necesidad de acompañar, de seguir ayudando y no parar de hacerlo. Porque hay más de 43.000 familias damnificadas, según el registro oficial, pero quizás muchas más que no se han reportado. Porque hay 743 edificaciones que no podrán habitarse y 444 de uso restringido. Porque hay 492 personas en alojamientos temporales y otras que permanecen afuera de lo que fue su hogar, cuidando lo poco que quedó. Porque hay miles durmiendo en las casas de familiares y amigos, aún sin saber qué pasará mañana. Porque también hay cientos de historias en la ruralidad y en los municipios del Valle del Cauca duramente afectados.
A lo largo de nuestra historia caleña, hemos........
