“Estoy viva, Richi”
“Estoy viva, Richi. Voy a ver a mi bebé crecer, voy a llevarla al jardín, voy a compartir con ella y eso es lo más importante para mí”.
Después de vivir en carne propia la tragedia del terremoto del 10 de agosto, de perder a su mamá y a su abuela, de permanecer ocho horas bajo el edificio Ariguaní, en el barrio El Refugio, de concebir ‘una casita’ entre los escombros para proteger a su hija de 2 años, de perder sus piernas y pasar por más de 15 cirugías, las palabras de Stephany Echavarría son un bálsamo de esperanza y de esa palabra que hemos vuelto a pronunciar tanto por estos días: resiliencia.
Hay algo muy fuerte que lo explica todo: el amor de madre. En su caso, el de una mujer que, en medio de lo vivido, buscó la forma de salvaguardar a su pequeña, de hacer todo para mantenerla tranquila, cantándole,........
