La ciudad de la furia
Monumentos destrozados, edificaciones antiguas en llamas, saqueo a joyerías, tiendas de ropa, alimentos, lo que acaba de ocurrir en París con réplicas en Italia, nos habla de un mundo hastiado de pobreza delante de una de las ciudades, en apariencia, más ricas del mundo.
El motivo inicial fueron las protestas por reformas en el sistema educativo y ahí prendió una mecha que Macron y la comunidad europea no saben ahora cómo apagar.
Nadie como Víctor Hugo para describir la opulencia de una ciudad como París, ya en el Siglo XIX. En su novela ‘Los miserables’, nos habla del apogeo de los Luises y sus cortes, de una ciudad escindida por logias asombradas en las orillas del Sena por la irrupción en sus aguas del primer barco de vapor.
Y también del inicio de una pobreza que se prolonga hasta nuestros días como espectadora de un carrusel en el que van alegremente los destellos de una sociedad rica y ociosa y el relumbrón de otra sociedad que encarece la vivienda, los restaurantes, el paisaje, todo: la sociedad de los turistas de la cual están hastiados en Venecia y Barcelona, en Pisa y en la montaña italiana.
Los hechos recientes de........
