El voto como sindéresis: el vortex de una nación en la encrucijada
El martes pasado atendiendo las ponencias de mis discípulos de Historia y Filosofía Jurídica, a quienes no puedo dejar de mencionar en estas líneas editoriales, en especial a Luisa, Karen y Santiago, quienes, de manera responsable, ética y con compromiso genuino con sus roles académicos y en la sociedad, como juristas en ciernes, se fajaron una ponencia sobre la axiología jurídica inspirada en los derroteros de la Filosofía del Derecho, en relación con la situación política actual. Mi ejercicio intelectual de hoy, lo baso en lo que aprendí de mis alumnos, en esas maravillosas horas de cátedra.
Estamos ad-portas de un umbral histórico. Colombia no se encamina simplemente hacia una jornada electoral más; se halla en el epicentro de un juicio ontológico sobre su propia existencia como nación civilizada. En este contexto, el voto trasciende la mecánica procedimental de la democracia para erigirse en un acto de sindéresis: aquel hábito intelectual que permite a la razón práctica juzgar rectamente sobre los principios morales de la acción. La sindéresis es la brújula que, si bien no traza el caprichoso camino de la política menuda, siempre señala el norte de la justicia intrínseca frente a la polvareda de la retórica ideológica.
Elegir hoy es decidir entre la preservación del orden natural —cimiento de toda libertad— o la claudicación definitiva ante un modelo de degradación moral y estatal. Les he manifestado a mis estudiantes, que en este momento el voto, más que un derecho es una obligación. Colombia vive sus horas más tenebrosas y necesita de nosotros.
Decía Tomás de Aquino en su obra cumbre Suma Teológica: “Lex injusta non est lex”. Este axioma tomista no es una reliquia académica, sino una advertencia viva: cuando la norma positiva se divorcia de la justicia, pierde su ‘fin justificante’ y se transmuta en mera fuerza bruta revestida de legalidad. En este momento de su vida, la norma pierde su verdadera juridicidad.
La estructura de una sociedad libre descansa sobre la armonía entre el Derecho Natural (la justicia intrínseca) y el Derecho........
