El domingo de las elecciones
El domingo pasado, este observador extranjero inmerso en Cali y el Valle tuvo el privilegio de presenciar algo que distingue a Colombia incluso dentro de una región con larga tradición democrática: una jornada electoral que se prueba a sí misma ante las urnas, y sale bien librada. La jornada transcurrió mayormente en paz, con algunos casos aislados de violencia que no lograron opacar el civismo general, y los colombianos ejercieron ese derecho sagrado con una determinación que merece ser reconocida. A todos los ganadores de este 8 de marzo, mis felicitaciones. Y a quienes no cruzaron en esta ocasión: el solo hecho de postularse para un cargo público es un acto de valor cívico que merece reconocimiento.
Para El País de Cali, fue, además, una jornada histórica. Desde las 8 de la mañana desplegamos equipos periodísticos en calle para observar el desarrollo de los comicios, desde los puestos de votación hasta los comandos de campaña del Pacto........
