El algoritmo no estuvo en el Pascual
La semana pasada leí en Forbes un perfil sobre David Hoffmann, un empresario estadounidense de 73 años que está haciendo algo que muchos consideraban imposible: comprar periódicos locales en quiebra y hacerlos rentables. En cuatro años adquirió 131 títulos, incluyendo el St. Louis Post-Dispatch y el Omaha World-Herald. Su fórmula, según él mismo, no tiene misterio: preservar caja, perseguir rentabilidad y apostarle con todo al contenido hiperlocal.
Me detuve en esa palabra: hiperlocal. Es exactamente la apuesta que estamos haciendo en El País.
Durante años, la narrativa dominante en la industria fue que los medios regionales estaban condenados. Que el futuro pertenecía a las plataformas globales, a los algoritmos, a los grandes conglomerados capaces de producir contenido a escala industrial. Hoffmann no leyó ese memo -o........
