Lo que la vida nos va enseñando
La vida no cambia solo nuestro cuerpo o nuestras responsabilidades. Cambia, sobre todo, aquello que creemos valioso. Hay transiciones que no aparecen visibles en el espejo, pero van ocurriendo por dentro, casi en silencio, mientras acumulamos años, pérdidas, aprendizajes y afectos.
A los 20, muchos creemos que la felicidad está en el dinero. A esa edad el mundo parece abrirse como una promesa, y tener dinero significa libertad, posibilidad, movimiento. Pensamos que, si logramos suficiente, podremos construir una vida plena. Luego llegan los 30, y muchas veces la brújula se mueve. Ya no se trata solo de tener, sino de influir, de decidir, de ocupar un lugar. Entonces creemos que la plenitud está en el poder: en la capacidad de incidir, de liderar, de estar un paso más........
