La salud no puede esperar
A las cinco de la mañana ya hay una fila frente a la farmacia. La mayoría son adultos mayores. Algunos llevan varios días buscando el mismo medicamento; otros regresan por cuarta o quinta vez con la esperanza de escuchar una respuesta diferente. Más tarde, en otra ciudad, una madre recibe una cita con el especialista para su hijo... dentro de siete meses. En un hospital, un paciente espera una cirugía que ha sido aplazada una y otra vez.
No son historias aisladas. Son escenas que hoy se repiten en todo el país y retratan mejor que cualquier estadística la profunda crisis de la salud colombiana. Ese es el sistema que recibe Ana María Vesga al asumir el Ministerio de Salud. Llega probablemente al ministerio más difícil del Gobierno. Encuentra un sistema con enormes problemas financieros, hospitales y clínicas asfixiados por las deudas, EPS en liquidación e intervenidas, pacientes enfrentando grandes barreras para acceder a los servicios y una preocupante escasez de medicamentos que ha sembrado incertidumbre en miles de familias.
Durante los últimos años, Ana María Vesga siguió esta crisis desde la primera........
