La batalla por la verdad
Con la tranquilidad y satisfacción de ver a Colombia abandonar el rumbo hacia el chavismo, hoy podemos ponderar una de las aparentes paradojas de las últimas elecciones presidenciales. Para muchos, Iván Cepeda representaba una radicalización peligrosa del ya antidemocrático proyecto petrista. Gustavo Petro, economista educado en Colombia, formó parte del M-19, una guerrilla ciertamente sanguinaria, pero más afín al nacionalismo tercermundista que al marxismo-leninismo soviético.
Cepeda, por su parte, estudió filosofía en Bulgaria, entonces una dictadura de corte bolchevique. Militó en las juventudes del Partido Comunista Colombiano, cuando éste mantenía una relación simbiótica con las Farc. Ambos dicen ser demócratas y se han distanciado de sus respectivos pasados en cierta medida. No obstante, el pasado de Cepeda parecería más alarmante para quienes defendemos la continuidad del estado de derecho y la economía de mercado.
Sin embargo,........
