La paz soñada
A miles de kilómetros de los micrófonos de la capital, en las veredas del Cauca, el Catatumbo o las cuencas del Pacífico, las discusiones de la paz no se miden en comunicados ni acuerdos firmados en salones elegantes. Se miden en algo mucho más simple y drástico: la libertad de caminar al amanecer sin el temor de pisar una mina antipersonal o a quedar atrapado en un enfrentamiento bélico.
Desde hace años, el país ha querido articular una narrativa de paz que prometa el fin de la violencia armada, mediante el diálogo estratégico, siendo un propósito loable, pues ningún país sensato y desarrollado puede preferir la guerra cuando existe una ruta civilizada para el acuerdo de las partes en conflicto. Sin........
