Dando de baja la orgía contractual
En estos días hay un sano concurso de ideas para ubicar dónde se podrían reducir gastos públicos. Es apremiante hacerlo. El manejo de la situación fiscal de la administración que terminó el pasado 7 de agosto se caracterizó por el irresponsable aumento de gastos que no estaban respaldados en ingresos ciertos. Allí radica el germen de la calamitosa situación fiscal que vive el país.
El ministro de Hacienda Gómez Martínez, por ejemplo, informó que en los últimos meses los gastos públicos vienen creciendo en promedio $ 40 billones mientras que los ingresos para financiarlos no llegan, en promedio, a $ 28 billones mensuales.
Ahí está la explicación de déficit que según el último informe del comité autónomo de la regla fiscal (Carf) podría llegar al finalizar 2026 a 9,4 % del PIB ($ 180 billones). Y de la apremiante necesidad de un ajuste profundo en el gasto público para salir del pantanero en que nos dejó el gobierno Petro.
Algunos dicen, como el pacto........
