Una solución para la explosión contenida
La historia universal nos hace plantearnos una pregunta tan fascinante como inevitable: ¿por qué aquellas ideas apasionadas, radicales y seductoras que, en la Francia de 1793, desembocaron en la guillotina, la sangre y la violencia del llamado Reinado del Terror no produjeron, décadas después, el mismo desenlace en la vecina Austria, pese a las revoluciones que sacudieron Europa en 1848? Una posible respuesta tiene nombre propio: Francisco José I, el emperador austríaco que, durante su largo reinado, entendió el poder como deber, disciplina y servicio, y procuró sostener un gobierno capaz de contener las ideas incendiarias de cambio que campeaban por toda Europa.
Al presidente Abelardo de la Espriella, el destino lo sometió a una prueba de carácter apenas tres días después de su posesión, con el terremoto más letal que ha sufrido el país en la última década. Esta adversidad nos permitió ver a un presidente cercano........
