Un Nobel en la Ciudad de los puentes
No es frecuente que un premio Nobel de Economía recorra los territorios de Colombia para hablar del país desde sus regiones. Por eso, la presencia de James A. Robinson en Honda el pasado viernes no fue un detalle protocolario: fue un hecho político e intelectual de primer orden. Por eso me gustó ver funcionarios y políticos del Tolima en el Teatro La Unión de Honda.
Robinson no es un académico distante. Lleva décadas estudiando a Colombia, formando estudiantes colombianos y señalando, con una franqueza poco común, las fallas estructurales que nos impiden avanzar. Su tesis es conocida y contundente: los países no fracasan por falta de recursos, sino por la mala calidad de sus instituciones.
Y Colombia, según lo que nos dijo, es un caso doloroso de potencial desperdiciado.
Su tesis es incómoda: en este país se........
