Gobernar la tecnología también incluye a las terceras partes
En la era digital, gobernar la tecnología implica asumir que su gestión ya no es completamente interna. Y si durante años dijimos que los datos eran el oro del futuro, ese futuro ya llegó.
Últimamente he notado una escena que se repite en las reuniones virtuales. Entras y ya hay un asistente de inteligencia artificial conectado. Graba, transcribe y resume todo. Cuando pregunto quién lo invitó, nadie sabe. Esto pasa porque estos asistentes pueden activarse cuando alguien usa una herramienta de transcripción o porque la plataforma permite el acceso sin mayor control.
En la práctica, funcionan como un participante más y pueden quedar asociados y “arrastrarse” de una reunión a otra, sin que muchas veces sepamos cuándo se incorporaron ni bajo qué condiciones operan.
Y cuando en esas conversaciones hay contenido sensible o confidencial, vale la pena preguntarse: ¿quién tiene acceso a lo que se está registrando?
Justamente este tipo de situaciones ilustra cómo la información ya no se gestiona solo dentro de la organización, y que puede circular y ser procesada fuera de su control directo.
Hoy la tecnología es parte integral de la operación de las empresas (y de quienes la........
