El Museo Nacional de Bellas Artes no es de un Gobierno
El peligroso precedente que nos deja la salida de Varinia Brodsky es que los museos nacionales pueden correr el riesgo de comenzar nuevamente cada cuatro años. Eso no es continuidad institucional, sino administración de turno.
La decisión del Gobierno sobre el término del período de Varinia Brodsky como directora del Museo Nacional de Bellas Artes (MNBA) se plantea como un trámite burocrático, pero en la práctica esto nos muestra un problema institucional mucho mayor. Brodsky asumió en 2023 y se convirtió en la primera mujer en dirigir el MNBA tras el retorno de la democracia. Su gestión de tres años tuvo un plan de trabajo con objetivos de largo plazo, sin embargo, el Gobierno decidió –por primera vez en la historia democrática del museo– no renovarla.
Durante la administración de Brodsky he escrito críticas sobre exposiciones del museo y no todas han sido favorables, pero una cosa es discutir una exposición y otra desconocer que una dirección puede tener un hilo conductor cuyos resultados no se miden en una temporada. La institucionalidad de los museos nacionales requiere una mínima continuidad, sobre todo cuando existe un plan de largo plazo, guste este o no.
Durante la breve gestión de Brodsky se impulsó la apertura de la colección hacia artistas históricamente no valorizados como corresponde, incorporó una perspectiva de género, promovió la revisión de ausencias en el relato del arte chileno e intentó que el MNBA trazara vínculos concretos con regiones y comunidades. Esto último es conocido desde el comienzo de su gestión, donde........
