Ley 21.807 y OGUC: una oportunidad relevante para Chile
La implementación de la Ley 21.807 será, por tanto, una prueba institucional mayor. De ella dependerá si avanzamos hacia una planificación territorial moderna, transparente y orientada al bien común, o si abrimos una nueva etapa de urbanismo por excepción.
La Ley N° 21.807 abre una oportunidad relevante para Chile: actualizar un sistema de planificación territorial que, por demasiado tiempo, ha funcionado con instrumentos obsoletos, procedimientos lentos, interpretaciones dispares y profundas desigualdades de capacidades entre municipios.
En un país tensionado por el déficit habitacional, la urgencia de reactivar la construcción y la necesidad de producir mejores ciudades y modernizar la planificación no solo es necesario; es impostergable.
El punto decisivo, sin embargo, no estará únicamente en la ley, sino en su implementación a través de la Ordenanza General de Urbanismo y Construcciones. La OGUC será el lugar donde se definirá si esta reforma fortalece efectivamente la planificación pública o si, por el contrario, termina abriendo una vía de flexibilización normativa con efectos urbanos difíciles de revertir.
Entre las virtudes de la Ley 21.807 hay avances que deben ser valorados.
En primer lugar, la obligación de mantener actualizados los instrumentos de planificación territorial e incorporar informes bienales de monitoreo puede transformar los planes reguladores en herramientas vivas, capaces de evaluar sus propios efectos y responder a los cambios de la ciudad.
Esto es fundamental, porque muchas comunas siguen regulando su desarrollo con instrumentos que no conversan con las dinámicas actuales de movilidad, vivienda, infraestructura, riesgo, medio ambiente y cambio climático.
En segundo lugar, la ley fortalece la trazabilidad y transparencia de los procesos de planificación. El acto de inicio, los cronogramas, la publicación de antecedentes, los sistemas de información territorial y la exigencia de resúmenes ejecutivos en lenguaje claro pueden contribuir a democratizar información que históricamente ha permanecido atrapada en expedientes técnicos de difícil acceso para la ciudadanía.
En tercer lugar, la incorporación más robusta de la imagen objetivo como etapa temprana de deliberación pública es una oportunidad para que........
