La Odisea de Webfalia
El mayor desafío de esta odisea digital consiste, paradójicamente, en no delegar a la caja negra de la máquina la soberanía de la decisión. O sea, no transformarse en náufrago de los algoritmos, sino en arquitectos de Webfalia.
Si el orden de Westfalia —en 1648— consagró la soberanía de los Estados sobre el territorio físico, hoy, casi cuatro siglos después, asistimos al nacimiento de un nuevo paradigma digital: Webfalia. Un sistema determinado por la tecnología situada al centro de la geopolítica y de la cotidianidad de la vida ciudadana. A las fronteras demarcadas en terreno, mapas y tableros, se agregan arquitecturas de flujos digitales que requieren de una gestión ordenada.
Al igual que Ulises, adentrado en mares donde las leyes de la tierra firme ya no aplicaban, estamos insertos en el corazón de Webfalia, obligados a navegar, con astucia estratégica, una realidad donde nuestra propia identidad es quizás la única Ítaca posible.
No es casualidad ni nostalgia que, en plena efervescencia de la inteligencia artificial (AI), la Odisea de Homero haya vuelto al debate cultural en........
