La prescripción, el homicidio y el caso de Mariana
El caso Mariana plantea, además, una cuestión que trasciende su dimensión particular: ¿está nuestro régimen de prescripción adecuadamente preparado para una época en que la ciencia y la tecnología permiten esclarecer delitos muchos años después de ocurridos?
El caso de Mariana Sepúlveda vuelve a poner de relieve una discusión jurídica de enorme trascendencia: ¿deberían ser imprescriptibles determinados delitos contra la vida, especialmente el homicidio, el femicidio y el parricidio? Actualmente, en Chile, el homicidio simple prescribe, por regla general, en el plazo de 10 años, mientras que el homicidio calificado y el parricidio lo hacen en 15.
En el caso de Mariana, desaparecida en 2008, un imputado confesó 18 años después su participación en el crimen. No obstante, el tribunal confirmó su sobreseimiento definitivo por prescripción, sin haber dado pie a un avance sustancial de la investigación, circunstancia que ha vuelto a poner en el centro del debate la necesidad de revisar nuestro régimen de prescripción penal y ha dado impulso a la discusión sobre una eventual “Ley Mariana”.
Es legítimo preguntarse, entonces: ¿tiene sentido jurídico que el delito de homicidio prescriba?
Desde luego, existen argumentos importantes en ambos sentidos. Debemos comprender, sin embargo, que el homicidio afecta un bien jurídico de la máxima importancia, como es la vida. En tal virtud, el paso del tiempo no elimina la gravedad del hecho ni necesariamente hace desaparecer el interés de la sociedad en que este sea investigado y, cuando corresponda, sancionado.
A este respecto, el avance de la ciencia y de las tecnologías investigativas han cambiado........
