Monitoreo de la corrupción en cárceles: mercados informales y deslegitimación de la autoridad
Chile no enfrenta hoy una pérdida generalizada de control penitenciario comparable a la que se constata en otros países de America Latina, pero sí enfrenta una normalización de transacciones informales que erosionan la autoridad y pueden abrir espacios a formas organizadas de poder interno.
La corrupción en las cárceles chilenas ha aumentado su visibilidad durante los últimos años. Esto ha instalado la sensación de que estamos impotentes ante a un iceberg frente al cual perdimos el control.
Lo corrupto es aquello cuyo efecto es subvertir el propósito de una institución; en este caso, debilitar la autoridad y convertir en negociable aquello que debiera estar garantizado. ¿Pero qué es lo que vuelve a un acto corrupto o en dónde se deposita la etiqueta de corrupción? Son cuestiones sumamente difíciles de zanjar.
La dificultad para aprehender la corrupción en el sistema penitenciario es mayor, pues en este se potencian el carácter hermético de las cárceles con la naturaleza opaca de la corrupción. Esto contribuye a que la opinión pública y las autoridades proyecten imaginariamente aquello que no se ve.
Más aún, cuando la falta de información se rellena con representaciones mediáticas que expanden indefinidamente sus contornos: tierra fértil para diagnósticos vaporosos y soluciones populistas.
Comprender cómo opera la corrupción en las cárceles, con rigor, es una condición necesaria para intervenirlas con la eficacia que requiere un problema público con el potencial de afectar el orden y seguridad.
Para ello, recientemente, en el Centro UC Justicia Sociedad, con el apoyo de Penal Reform International, el Banco Interamericano de Desarrollo y el Mecanismo Nacional Contra la Tortura de Chile, generamos una guía de Monitoreo de Corrupción de Cárceles de Latinoamérica,........
