¿Escuelas vigiladas o escuelas educadoras?
Las voces que he oído estos días en el mundo popular expresan una inquietud que no puede desoírse. Hay miedo. Hay violencia en las escuelas. Y hay padres, profesores y trabajadores que sienten que el ambiente, en muchos casos, se ha vuelto derechamente atemorizante. No es una exageración.
Ante esto, surgen propuestas que buscan asegurar la protección de los niños y de toda la comunidad escolar. Algunos sugieren medidas similares a las de los conciertos, los estadios o aeropuertos: detectores de metales, revisión de mochilas. Una madre que trabaja en la educación me dice con claridad: “Si un niño violento agrede a su hija, la pregunta inmediata será por qué la escuela no hizo nada”. La violencia –psicológica, verbal y física– existe y no solo afecta a los estudiantes. También a profesores, auxiliares, directivos. En su testimonio aparece incluso una rectora que dejó de atender presencialmente por miedo a ser agredida. La situación es grave. Y la preocupación de los padres es........
