Qué se hace ante la fatiga del relato, la conducción y los recursos
Conducir exige mirar allende el círculo de los propios. Gobierna quien busca lo que necesita más allá de los límites conocidos, de su pequeño credo. “Relato” merece decirse recién cuando puede convertirse en destino compartido.
Al gobierno le está faltando lo imprescindible en un período de alta inestabilidad: relato y conducción. Una visión nacional reconocible y la capacidad de llevarla a los hechos.
Tras siete meses, del presidente, sus ministros políticos y del segundo piso no se obtiene respuesta a la pregunta elemental: ¿qué Chile construir?
Hay balbuceos, consignas de coyuntura, pero no consta una comprensión del país, la ciudadanía y su territorio.
El grupo que supo ganar elecciones exhibe ineptitud severa al gobernar. Su encierro social es un límite intelectual exasperante: cree entender a la nación porque reconoce los intereses de su propio medio.
El pueblo, su vida, sus trabajos, sus provincias, sus angustias desbordan esa comodidad.
Los registros de costos jamás han engendrado por sí solos un destino.
Hubo un semestre entero en el........
