Mil "avances" y "normalidad": ¿verdad o disociación?
En lo de la normalización hay algo peor, que huele a trampa mal hecha: es profecía autocumplida. ¿No fue el FA y sus aliados comunistas quienes iniciaron la “des-normalización” del país con sus manifestaciones inevitablemente violentas en 2011 y luego en 2019?
“Mil avances”, dijeron. No pudimos dejar de sorprendernos de tantos avances. No una o dos o tres o diez grandes reformas, sino ¡mil avances! Aunque quizás el problema esté en la voz “avance”. Un avance puede ser todo o nada, poner una primera piedra o lograr que los enfermos de cáncer dejen de tener que mendigar por salud.
Con la normalización pasa igual. Antes teníamos pandemia y quemaban estaciones de metro, ahora no. Nos normalizamos. Pero los crímenes siguen a la orden del día. Una cosa es que no estén los centros de las ciudades convertidos en chiqueros violentos; otra, que las ciudades sean por fin hermosas y seguras.
En lo de la normalización hay algo peor, que huele a trampa mal hecha: es profecía autocumplida. ¿No fue el FA y sus aliados comunistas quienes iniciaron la “des-normalización” del país con sus manifestaciones inevitablemente violentas en 2011 y luego en 2019? ¿Los del humillante “el que baila pasa” gritado con la sonrisa de las hienas? ¿Los que querían derrocar al presidente democrático? ¿Los cerebritos que dijeron que “le iban a meter inestabilidad al........
