Desenredando el nudo macrofiscal
La política económica necesita menos drasticidad y más diseño: focalizar el ajuste tributario en lo que realmente favorece la inversión, proteger el gasto social y la inversión pública y construir una senda de reforma del Estado, que sea consistente con el crecimiento que se pretende fortalecer.
Después de más de una década de crecimiento mediocre, retomar el dinamismo económico se ha convertido en una prioridad indiscutida. Entre 2014 y 2024 el PIB creció en promedio apenas un 2% anual, muy por debajo de décadas anteriores e insuficiente para sostener los compromisos sociales acumulados por gobiernos de todo signo. Chile necesita crecer más.
El problema es que ese objetivo choca con una restricción que tampoco puede ser ignorada: el deterioro de las cuentas públicas. Llevamos 16 años casi ininterrumpidos de déficit fiscal, la deuda bruta llega a 41,5% del PIB y el Fondo de Estabilización Económico y Social está casi en mínimos históricos. Sanear las finanzas públicas es también prioritario. Y aquí está el nudo.
El Gobierno parece tratar la rebaja tributaria y el ajuste fiscal como procesos separados. Ambos forman parte del mismo problema macroeconómico. La secuencia elegida es problemática, porque el recorte del gasto público, que tiene efectos........
