IFC: el estándar que redefine la competitividad de las inversiones en América Latina
La competitividad de América Latina ya no dependerá únicamente de la riqueza de su subsuelo. Tendrá que demostrar que la inversión, los derechos humanos, la protección de la biodiversidad, el respeto a los pueblos indígenas y el desarrollo económico pueden avanzar en la misma dirección.
Aunque Chile tiene años de experiencia en la aplicación de estándares internacionales para el desarrollo de grandes proyectos, Argentina está entrando ahora en una nueva etapa en su proceso de inversión en la que los riesgos sociales, ambientales y territoriales serán tan importantes como el acceso al capital.
América Latina ha competido durante décadas con otros países por recursos, estabilidad macroeconómica o incentivos fiscales para atraer inversiones. Hoy esa competencia ha cambiado. Nunca antes el acceso al capital ha estado tan íntimamente ligado a la generación de confianza. Y el capital internacional sigue buscando cobre, litio, energías renovables, petróleo, gas, infraestructura y centros de datos, pero requiere más que eso: la capacidad de gestionar eficazmente los riesgos sociales, ambientales y de gobernanza.
En este escenario, los Estándares de Desempeño de la Corporación Financiera Internacional (IFC), miembro del Grupo del Banco Mundial, se han convertido en una de las principales fuentes de referencia para financiar grandes proyectos de inversión. No son una ley ni un requisito de la banca multilateral. En realidad, son un lenguaje común para describir riesgos e incertidumbres, para construir confianza entre inversores, empresas, comunidades e instituciones financieras. No es meramente una influencia minúscula.
La IFC solo invirtió más de US$56 mil millones en inversiones del sector privado en economías en desarrollo en 2025, según cifras proporcionadas por la institución, y el tamaño de esta inversión indicaría el peso que estos estándares todavía tienen........
