El Gobierno de José Antonio Kast y las muñecas rusas
En lugar de dialogar para construir una perspectiva común en un Congreso fragmentado, la administración busca imponer su visión cueste lo que cueste. El primer paso parece ser evitar el debate legislativo reflexivo.
Escudriñar una muñeca rusa se ciñe a la idea de que la personalidad no se transparenta con solo mirar la primera muñeca sino que en su interior hay varias capas que es necesario comprender para ir avanzando en el conocimiento de una persona. Algo similar ocurre con los gobiernos, en particular con aquellos que promueven una visión refundacional de la sociedad, en conflicto no solo con lo que se ha ido construyendo en materia de Estado de derecho, instituciones, red de protección social, infraestructura, base económica y aumento de la prosperidad sino también con la afirmación del diálogo como mecanismo fundamental de la convivencia social y política.
El país asiste al debate sobre los objetivos reales de la administración, en el cual el Gobierno, la oposición y los analistas surfean entre las distintas muñecas para dilucidar preguntas esenciales: ¿existe una agenda oculta?, ¿cuáles son las prioridades?, ¿cuál es la idea de país de la actual administración?, ¿existe un compromiso claro con el régimen democrático de parte de las actuales autoridades?
¿Agenda oculta? La dos primeras muñecas rusas
La primera muñeca rusa remite a la caracterización que hace el propio Gobierno de los objetivos de su gestión. Sobre la base de un diagnóstico equivocado, pero que logró seducir a la ciudadanía, Quiroz sostiene que las finanzas públicas son un desastre, los impuestos desalientan la inversión (también menciona como causas la “permisología” y el SEIA, aun cuando no ha avanzado en la desmantelación de la primera y tampoco ha puesto mayor esfuerzo en impulsar la reforma del segundo) y, en consecuencia, es necesario reducir impuestos y aumentar la eficiencia del Estado para que el país vuelva a crecer.
En este contexto aparece la segunda muñeca rusa, que para la oposición es la agenda real del Gobierno. En uno de sus editoriales del día viernes 8 de mayo, El Mercurio buscó descalificar la interpretación opositora, al afirmar que no colabora al debate público honesto la teoría conspirativa de la oposición de que las distintas medidas que el Gobierno busca implementar obedecen a “un inconfesado plan” para refundar el país por la vía de reducir al Estado........
