Artes y humanidades para una vida democrática
Desprestigiar las artes, las humanidades, los libros o las bibliotecas no es solo una discusión presupuestaria: es una forma de empobrecer el horizonte cultural y democrático de una sociedad.
Una democracia no se sostiene solo mediante instituciones, leyes o crecimiento económico; requiere formas de sensibilidad, imaginación y pensamiento capaces de construir una vida común. Es precisamente allí donde las artes y las humanidades cumplen un papel fundamental, pues permiten desarrollar reflexión crítica, memoria histórica, capacidad de disentir, empatía y comprensión de la complejidad humana.
Se vuelve complejo entonces observar el actual espacio (o la pérdida de este) que ofrece el Gobierno de Kast. La paralización de iniciativas como la ampliación del GAM, las nubes amenazantes de los recortes presupuestarios y las ironías sobre la utilidad de los libros e investigaciones universitarias, no solo son una desacreditación de un proyecto particular, sino que también instalan una idea profundamente reductiva........
