El desprecio por las víctimas
Colombia sigue siendo un país anestesiado, indolente y oportunista. Las víctimas le sirven cuando suman votos, propician un escenario para lucirse, dejan tierras para apropiarse de ellas.
Pero suspender el descanso, las deliberaciones que se traducen en componendas políticas o solidarizarse con los padres, hermanos, hijos, sobrinos, primos, amigos de aquellos a los que les han arrebatado la vida, no hay tiempo. Estas son épocas en que cada congresista está buscando cómo sacarle provecho a la reelección, a la primera elección o a las campañas que los acogen porque se les acabaron los privilegios en el legislativo. El Día de las Víctimas se les acabó la solidaridad a senadores y representantes. Poco les importó que se tratara de........
