Veredicto del viento
Antes de la memoria y del barro, un ulular insomne desolló las vegas y sabanas. El Sinú descifró que el aire también podía devorar. Aquella verdad lejana resuelve el azar de estas superficies inmensas. Los pobladores acuden hoy a un dictamen invisible. El aire nocturno despoja las facciones de sus certezas vernáculas. Nadie puede escapar de la herencia del aire. Las palabras dichas en la vigilia terminan diluidas en la atmósfera densa. El olvido marcha descalzo sobre el lodo fértil.
La historia humana suele afirmarse en imágenes eternas. Este valle elige edificarse sobre la desaparición. Hay un convencimiento........
