La vida es un rastro de óleo bajo las uñas
Se ha incorporado entre nosotros la asiduidad de habitar sólo en las fachadas. El éxito se ha vuelto un andamio de cartón piedra, donde lo que brilla bajo el recio sol del escrutinio público parece tener licencia de existir. Pero hay una verdad más antigua, una que se siente en el peso del aire antes de la borrasca: la vida verdadera es un oficio de manos invisibles, una labor de jardinería en un patio que no figura en los manuales del vecindario.
Valorar el proceso es admitir que somos dueños de una cronología distinta. Mientras el........
