El aperitivo invisible
El aroma del mediodía es el tejido invisible que enlaza nuestro diario vivir con el hogar. Justo cuando las manecillas del reloj se acercan a las doce, una transformación silenciosa ocurre en millones de cocinas. Es un aperitivo sensorial que se desdobla por los callejones y zaguanes, se cuela por debajo de las puertas y reclama nuestra atención sin permiso.
Este desfile de olores cotidianos —el sofrito de ajo y cebolla, el hervor de una sopa o el crepitar dorado de la carne— activa algo más profundo que el apetito físico. Aviva la memoria social. En un mundo........
