Un solo abrazo, un solo país
La noche del martes, después de unos días de tensión, volvimos a ser un solo país. Ocurrió gracias al partido en que la Selección Colombia enfrentó a la República Democrática del Congo. Los abrazos celebrando el gol de Muñoz y la alegría que nos desbordó para volverse conjunta, no pueden ser efímeros; deberían servir para unir a esta nación. La elección presidencial dejó en evidencia una ruptura con la que tendremos que convivir y mientras más pronto la superemos, más nos acercaremos a una reconciliación nacional.
No hablo de un........
