Origen no es destino
¿Por qué aceptamos para ciertas niñas una vida que no aceptaríamos para nuestras hijas? Sigo viendo niñas cargando niños. Niñas que ya son esposas y madres mientras todavía necesitan que alguien cuide de ellas. Pero basta que alguien diga «es su costumbre» para que lo que debería interpelarnos se vuelva un asunto ajeno. Como si el lugar de nacimiento cambiara el alcance de los derechos que proclamamos universales.
Esa distancia puede instalarse bajo una intención respetable: preservar la identidad de un pueblo. El problema aparece cuando confundimos proteger una cultura con conservar intactas sus prácticas, incluso aquellas que comprometen la libertad de quienes la habitan. Las niñas también pertenecen a esa comunidad. Sus vidas no son una deuda con el........
