El síndrome del reportero
Como si lo que no se cuenta no existiera.
Esa parece ser la lógica que gobierna hoy las redes sociales: la realidad no ocurre hasta que alguien la publica, la etiqueta y la comparte. Y en esa carrera frenética por ser el primero en "informar", hemos confundido dos cosas que no son lo mismo: denunciar y exhibir. Hace unos días, una imagen de un extranjero en un balcón con un niño recorrió el mundo en segundos. Quiero ser clara: que la comunidad haya reaccionado, que haya llamado a las autoridades, que haya exigido que alguien verificara los hechos, me parece no solo válido, sino necesario. Eso es exactamente lo que debe hacer una ciudadanía alerta. El problema no fue la denuncia. El problema fue lo que vino después: la........
