Montería tiene futuro, pero primero debe romper sus cadenas
Montería no está detenida. Montería está funcionando mal.
Y entender esa diferencia es clave. Porque cuando una ciudad funciona mal, los problemas no aparecen solos ni por casualidad, se conectan entre sí, se repiten y terminan golpeando siempre a los mismos. Lo vemos todos los días. Tráfico desordenado, calles deterioradas, espacio público invadido, barrios creciendo sin planeación, disputas por predios que nadie sabe si son públicos o privados, obras que llegan tarde o no llegan. No son hechos aislados. Son síntomas de una ciudad que durante años ha crecido sin dirección clara. Y cuando una ciudad crece mal, las consecuencias se acumulan, se vuelven una cadena. Vienen las inundaciones porque no se planificó, porque el desorden urbano lleva a eso, a riesgos e inundaciones. Falta vivienda........
