La continuidad en la política exterior de Chile
Ahora que lo acecha el fantasma del fin del periodo, el Presidente Gabriel Boric ha aceptado por fin que la política exterior debe tener continuidad más allá de cada gobierno. Después de haber convertido las relaciones internacionales en un feudo de sus ideales más radicales y de su ideología personal, Boric ha pedido al próximo gobierno que haga algo que su administración nunca hizo. Imbuido por un sentido de responsabilidad política que en general no tuvo en su cuatrienio, Boric ha pedido explícitamente a su sucesor que vele por los intereses del país en materia de relaciones internacionales.
Si bien la petición de Boric resulta poco sincera e incluso hipócrita —Boric predica lo que nunca practicó— el gobierno entrante de José Antonio Kast debiera poner atención a ese consejo. Es verdad que la credibilidad de Boric está en entredicho. Es innegable que el presidente saliente ha sido poco ponderado y muy pasional en la forma en que ha llevado las relaciones exteriores. Pero el mensaje de Boric es correcto y apropiado.
Como Kast es un hombre de fe que asiste regularmente a la iglesia, al igual que muchos de sus futuros ministros, vale la pena recordar que las sagradas escrituras abundan en ejemplos........
