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Elecciones en Chile: por qué en el Cono Sur el hartazgo y los resultados importan más que las ideas

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18.12.2025

Chile acaba de emitir una señal clara -y, en cierto sentido, saludable- de hartazgo frente a una forma de hacer política que, en los últimos años, confundió gobernar con refundar el país, alterando su historia, su tradición y sus costumbres, y utilizando el poder del Estado para imponer una determinada visión moral y cultural. El triunfo de José Antonio Kast no expresa una euforia ideológica generalizada ni un giro doctrinario profundo, aunque sí incluye un núcleo minoritario de votantes que efectivamente abrazan un cambio político más nítido. Para la gran mayoría, en cambio, el voto funcionó como un gesto de reordenamiento: una decisión de cerrar una etapa marcada por la expansión discursiva del poder y exigir resultados concretos. En un continente habituado a la sobreactuación política y al maximalismo simbólico, ese gesto puede leerse con un optimismo sobrio. No porque prometa redenciones fáciles, sino porque restituye una expectativa básica largamente postergada: que el Estado vuelva a cumplir. Pero ese cumplimiento no será automático ni retórico: exigirá gestión, trabajo sostenido y resultados visibles en plazos breves.

Dos datos del balotaje chileno permiten iluminar un fenómeno que excede largamente nuestras fronteras y que dialoga, de manera incómoda, con la experiencia argentina reciente. Primero: la transferencia asimétrica de votos. Según el informe de Faro UDD, de los 19,8 puntos de Franco Parisi en primera vuelta, 12,3 se trasladaron a José Antonio Kast, mientras solo 7,5 fueron a Jeannette Jara. A esto se suma el apoyo casi total de los votos de Johannes Kaiser y la captura de 9,6 puntos de los 12,4 originales de Evelyn Matthei. Segundo: los votos blancos y nulos casi se duplicaron, alcanzando el 7,1% del total, el porcentaje más alto desde el retorno a la democracia.

Ambos datos apuntan en la misma dirección: una parte sustantiva del electorado no se movió por adhesión ideológica, sino por rechazo. No eligió un proyecto; eligió cerrar una etapa. Estamos ante la........

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