Las nuevas cadenas que nos esclavizan; son nuestro mayor tormento
Este fenómeno que continúa encadenándonos es el típico vasallaje, donde nadie está libre de nada, pues todo se ha globalizado, también nuestras propias miserias mundanas, relacionadas con el dar gato por liebre, la coerción o las diferentes formas de servidumbre y sometimiento. Por eso, es vital el razonamiento a la hora de tomar el camino en el servir, que ha de ser abrazado libremente; pues, sólo nos hallaremos en el buen estado de plenitud, en la medida en la que con valentía nos donamos a los demás. Ahí radica nuestro mayor gozo, en cultivar el amor de amar amor, y en ser conscientes de mirar el bien común y no el interés privado; sobre todo ahora, que necesitamos redescubrir la dimensión comunitaria para hermanarnos y universalizarnos.
Hay que........
