El país del nunca jamás II
Cuando un Gobierno no logra persuadir al Congreso, debe deliberar mejor, construir mayorías legítimas, corregir sus proyectos o aceptar los límites propios de la democracia. Lo que no puede hacer es tratar cada contrapeso como una traición al pueblo. El pueblo no habla solamente cuando elige presidente. También habla cuando elige Congreso. También habla cuando vota no. También habla cuando se abstiene o vota en blanco. También habla cuando protesta. También habla cuando exige que se respete la Constitución incluso frente a quienes dicen actuar en su nombre.
En 2016 advertimos el riesgo de una paz de pupitrazo limpio. Hoy deberíamos advertir el riesgo de una paz de micrófono, de plaza, de decreto, de negociación opaca o de constituyente emocional. En estos casos el problema es el mismo: querer resolver por atajo lo que exige legitimidad, transparencia y paciencia democrática.
El nuevo momento político del país debería........
