El reto de talk the talk and walk the walk
Tras escuchar la entrevista concedida al periodista Yesid Lancheros, de Semana, resulta posible identificar algunos de los principios que parecen orientar su visión de la diplomacia colombiana. Más que un programa definitivo, conviene entender esas declaraciones como una hoja de ruta susceptible de ajustarse a medida que avance la gestión.
El primer acierto radica en la apuesta por profesionalizar el servicio exterior. En realidad, esta no debería ser una propuesta polémica, sino un principio elemental de cualquier Estado moderno. La representación internacional de Colombia exige funcionarios seleccionados por mérito, experiencia y capacidad, no por compromisos políticos internos. Durante décadas, la utilización del servicio diplomático como mecanismo para recompensar lealtades personales o partidistas ha debilitado la capacidad del país para avanzar y defender eficazmente sus intereses en el exterior.
Más discutible resulta la idea de administrar la Cancillería con criterios propios de una empresa privada. Como aspiración de eficiencia es difícil objetarla; como modelo........
