La reconstrucción que Venezuela merece
Dos meses han transcurrido desde la tragedia que sacudió a nuestro país. Han sido dos largos meses de luto, de tristeza y un incansable trabajo por parte de la sociedad civil para ayudar a las víctimas y darle una mano a los supervivientes. Las pérdidas humanas son inconmensurables. Es imposible reparar el daño ocasionado por la pérdida de un ser querido. Lamentablemente, no hay política pública que pueda compararse al abrazo de un hermano, de una madre, de un hijo. Sin embargo, es labor del Estado brindar apoyo a cada superviviente para que pueda recomenzar su vida, y garantizar que, en caso de un nuevo desastre natural, se puedan minimizar los daños.
La reconstrucción de La Guaira, así como de todas las demás zonas afectadas, debe enfocarse desde la dignidad y el respeto. El tiempo apremia, porque cada día que una familia pasa en un refugio, en un parque, plaza o la calle es........
