La ventaja práctica de la separación de poderes
La separación de poderes no es un capricho del constitucionalismo liberal, sino el resultado de la experiencia, muchas veces amarga, de la humanidad. El clásico dictum de Acton, “Si el poder corrompe el poder absoluto corrompe absolutamente” está más que comprobado en la historia universal y por cierto, en la venezolana.
El poder distribuido y dividido de un modo equilibrado es lo que más conviene al pueblo todo, cuya soberanía se pierde, sus derechos se diluyen y sus intereses quedan a la intemperie cuando el poder se confunde con la persona o el grupo de personas que mandan, se concentra y cae fácilmente en la tentación de la omnipotencia, del poder ilimitado y para siempre.
A veces pensamos, o más bien sentimos, porque es cosa de pasión que si un, o una, líder que por haber ganado nuestra confianza merece nuestra leal adhesión, tiene todo el poder, podrá cumplir mejor con su misión y todos saldremos ganando. Nos ha pasado y bien que conocemos los resultados. La delegación total que pide el personalismo........
