menu_open Columnists
We use cookies to provide some features and experiences in QOSHE

More information  .  Close

Gloria Evangelina Anzaldúa: La Prieta – Lo que me faltaba de blancura, tenía de inteligencia

51 0
23.03.2026

Gloria Evangelina Anzaldúa nació en Texas en 1942 y tenía claros antecedentes étnicos indígenas mexicanos. Cuando viene a la vida su abuela Locha la revisa bien buscando la “mancha negra” que delata el origen aborigen mesoamericano, un estigma biológico social que la condena en aquel mundo anglo patriarcal, blanco y supremacista.

Valle del Río Grande, cerca del Golfo de México que hoy le quieren cambiar de nombre, justo en el borde, extremo sur de Texas, fue el cruel escenario de su infancia y adolescencia que eventualmente la impulsaría a ser académica, activista, poeta, feminista y filósofa de la chicanidad o cultura mexicoestadounidense, el 9% de la población de Estados Unidos, es decir unos 37 millones de personas.  

 Logró realizar con gran éxito una educación universitaria, a pesar del racismo, sexismo y otras formas de opresión que experimentó en su vida como tejana de séptima generación y guadalupana hasta la raíz. Recibió su grado en la Universidad de Texas-Panamericana y su maestría de la Universidad de Texas en Austin. Pero se había formado en la praxis definitiva del aula como maestra de educación primaria. Tejana de séptima generación que debió vencer múltiples obstáculos para lograr reconocimiento. 

Poco antes de morir en Santa Cruz, California, en 2004, recibe su título de Doctora en literatura comparada, esta nieta de una curandera indígena, lesbiana de condición que escribió excelentes libros de cuentos para niños desde la herida de la frontera. Fototipo tres, tejana de séptima generación exhibía Gloria Evangelina, ni tan blanca ni tan oscura de piel, rasgo muy mestizo, mejor adaptado al clima de los trópicos.

Atraída por la libertad de pensamiento se muda a California, sigue escribiendo, consigue empleo en la Universidad Estatal de San Francisco, Universidad de California, y la Universidad Atlántica de Florida. Se le considera una de las teóricas de la Chicanidad, empleando el término mestizaje. Una auténtica teoría chicana, su gran aporte a las ciencias sociales. Los chicanos no deben separarse del resto de la sociedad, sino integrarse a ella sin complejos, ideas que expresa magistralmente en La conciencia de la mestiza. 

Hizo gran amistad con la escritora Cherríe Moraga, nacida en 1952, lesbiana como ella, y que escribió hermosos poemas lesbianos cargados de politización. Ambas aportaron ideas al feminismo poscolonial, un feminismo que va más allá de la mujer blanca de origen europeo y que alcanza a las mujeres negras, indígenas y chicanas. Un feminismo del tercer mundo. El separatismo de los chicanos debe ser combatido, argumentaban ellas con pasión. 

Gloria fue capaz de retar el pensamiento binario de occidente. Creó nuevos ángulos de visión en medio de conflictos de identidad. Retó el pensamiento binario al crear un feminismo postcolonial: la Nueva Mestiza. La transformación del feminismo debe asumir la contradicción, la........

© El Impulso