Cine soviético: El hombre de la cámara (1929)
Dos años después de haberse estrenado en Estados Unidos el cine sonoro con El cantante de jazz, 1927, aparece en la extinta Unión Soviética y en Ucrania bajo el gobierno del dictador Stalin, el documental mudo, en blanco y negro, de carácter marcadamente experimental intitulado El hombre de la cámara, rodada en 1929, que es considerado por los conocedores uno de los mejores documentales del mundo.
Lenin, que era gran admirador del cine y le daba una importancia política muy grande por ser el país mayoritariamente analfabeta, había fallecido en 1924. El sucesor, Stalin, era del mismo criterio del fundador del primer estado socialista en 1917, pues amaba el cine y lo utilizó de manera magistral durante la invasión nazi de 1941.
El documental de Vértov, que no tuvo en su momento buena acogida ni dentro ni fuera del país, Eisenstein, monstruo sagrado de la cinematografía soviética, se burlaba de él, fue realizado por el cineasta y teórico de origen hebreo Dziga Vértov (Polonia, Imperio Ruso,1896 – Moscú, Unión Soviética,1954), es la narrativa de la vida urbana de tres ciudades que no son identificadas: es una gran sinfonía de la ciudad.
Estudió medicina y escribió poesía, narraciones satíricas, cuentos de ciencia ficción. Con el triunfo de los bolcheviques fue contratado en 1918 por el Comité de Cine de Moscú. Su ópera prima como director cineasta fue El aniversario de la Revolución (1919), seguida de La batalla de Tsantsyn (1920), El tren de Lenin (1921), y Cine–Ojo. La vida al imprevisto (1924). Algo nuevo hay en estos filmes: explora las posibilidades del montaje, ensamblando fragmentos de película sin tener en cuenta su continuidad formal, temporal ni lógica, buscando sobre todo un efecto poético que pudiera impactar a los espectadores.
Vertov absorbió como una esponja el........
