Alcira entró a la laptop
Alcira Trebaño Pérez cumplió doce años y se sintió mujer con derecho a decidir sobre sus relaciones personales, el flujo le había llegado dos meses atrás y las hormonas le alborotaban la imaginación poniéndola a soñar con una vida de modas y placeres.
Nadie sabe que la llevó una noche a echar una muda de ropa en un morral y lanzarse a una aventura, atravesando la pantalla de una laptop como si fuese Alicia detrás de los espejos. Alcira dio un paso adelante y rompió el muro virtual para adentrarse a una realidad que suponía glamorosa y excitante.
La noticia de su desaparición se hizo viral rápidamente, desde temprano, apenas cuando sus padres descubrieron su habitación vacía, su fuga y su foto ocupó espacio preferencial en las redes. Por ello su ubicación y rescate fue un alivio para miles de personas que se habían transformado en aliados cibernéticos de la improvisada operación pesquisa, llamada Encontremos a Alcira.
Pocos fueron los detalles del procedimiento que concluyó felizmente con el regreso de la niña a su hogar. Se mencionó la supuesta culpa de un sexagenario libidinoso, el silencio misterioso de Alcira, la acción rápida de los cuerpos policiales y el aviso dado por una señora con el cual se orientaron las investigaciones. Pero el resto de la información quedó detrás de un velo de incógnitas.
Impulsado por una natural curiosidad profesional el periodista José Alirio Espada Sifuentes dispuso un plan propio de indagación, obtuvo el permiso de los padres para entrevistar a Alcira, contactó a varios........
