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Entre dos que pelean hay un tercero que ríe

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thursday

«Me entenderás… cuando te duela el alma como a mí».

Frida Kahlo

Una persona concitadora perversa es aquella que utiliza su capacidad para despertar o provocar algo en otros con fines maliciosos o egoístas. A diferencia de un motivador genuino, su objetivo no es el bienestar o el crecimiento de los demás, sino su propio beneficio o satisfacción personal. Una persona concitadora perversa puede ser muy peligrosa, ya que utiliza su capacidad de influencia para manipular y dañar a otros. “No sólo existe el orgullo de la inteligencia, sino la estupidez de la inteligencia. Pero lo peor es la malicia… eso, la malicia del espíritu, la truhanería del espíritu.” León tolstói

Decían los antiguos romanos que entre dos que pelean hay un tercero que ríe. En ello, el concitador que es el tercero que se alegra de los males que causa; se las ingenia para pasar de bajo perfil, desapercibido, inadvertido por la persona a quien le causa daño; actúa sobre seguro, manteniéndose la mayor de las veces oculto para uno de los contrincantes, pidiéndole al otro la especial reserva de lo que le dice o de lo que le advierte respecto del aquél o aquélla, generando grande crispación entre quienes mantenían una relación amistosa, fluida o, por lo menos, cortés, hasta que la destruye. No importa si la relación es........

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