Crónicas y relatos de la migración: Chilenos aprenden a jugar béisbol
La cita es en el Salón de Té 890, en la calle 21 de Mayo. Los chilenos son tan puntuales como los ingleses que llegan cinco minutos antes y tan formales como los alemanes que avisan cuando van a llegar diez minutos tarde. Las señoras están sentadas en el mesón dispuesto al fondo de la casona —referencia de pastelería fina en la norteña Arica— donde una parra sobre el patio deja colarse la brisa fría de la noche despejada. Los hombres llegan y ocupan el otro extremo del mesón.
Gracias a las redes sociales, los alumnos de la promoción del 6to. Grado de la Escuela 30, año 1966, se han reencontrado y han reconocido sus caras cincuenta y siete años después que se despidieron al salir de la primaria. La Meche, Silvana, Ana María, Mercedes y Erika conversan a placer y actualizan información, mientras se muestran fotos de sus familias. Fernando, Mario, el Coqui,........
