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Crónicas de Facundo: Magnífica Humanitas -Parte 1-

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08.06.2026

La primera y reciente encíclica suya – carta pastoral o documento papal dirigido a los obispos, al clero y al conjunto de los católicos en el mundo – hecha pública por León XIV en vísperas de su visita a España, comienza a revolucionar los ambientes en los que bulle el pensamiento y la acción.

 Se trata, por una parte, de una relectura y actualización de la doctrina social de la Iglesia inaugurada por León XIII en 1891 con su encíclica Rerum Novarum o sobre Las cosas nuevas, dictada para abordar las cuestiones de la sociedad, la economía y la política en el dominante contexto de la segunda revolución industrial – expansión del acero, la electricidad, y el petróleo – y a objeto de poner sobre la mesa del debate el tema del trabajo y los obreros. Por la otra, busca mostrar lo que es permanente como ideario en una tarea de suyo muy exigente, ya que, si bien explica cómo han logrado sostenerse los grandes vectores del magisterio a la luz de la tradición pontificia, esta vez el quiebre epocal interpela a sus enseñanzas – «nunca la humanidad tuvo tanto poder sobre sí misma», dice el Papa – en búsqueda de un mayor discernimiento que permita “interpretar las grandes tendencias de nuestro tiempo, en particular los avances de la técnica” como hecho humano vinculado a la libertad del hombre. 

Han transcurrido un siglo y algo más de tres décadas y el mundo, y las generaciones del momento, como prolongación de la tercera revolución industrial de mediados del siglo XX, la de los ordenadores y la energía nuclear, son ahora actoras y testigos de otra revolución industrial, la 4.0 – la del desarrollo de la realidad virtual – que, al fundir sistemas ciberfísicos e inteligencia artificial, marca una deriva en la que la transformación digital y de lo social inciden directamente, lo dice la nueva encíclica, en “el tejido de la vida cotidiana, moldean los procesos de toma de decisiones e inciden profundamente en el imaginario colectivo”. Desplazan a los Estados, que antes impulsaban y orientaban la innovación, en el marco de “una rápida fase de transición, un cambio de época en el que la mayoría de las personas permanece a la espera, observa desde lejos y simplemente aguarda a que todo salga bien”. 

Las preguntas, por ende, se acumulan y se las hace León XIV: ¿Hacia dónde vamos? ¿Hacia que meta deseamos orientarnos? ¿Qué dirección elegir, como comunidad humana y como pueblos?

A quienes hemos bebido en las fuentes plurales del humanismo cristiano como ideario, como humanismo integral de inspiración maritainiana, es decir, la que sitúa a la persona humana y su dignidad en el centro de la sociedad – rechazando el individualismo egoísta y el colectivismo opresivo – en procura de una sociedad abierta y plural inspirada en los valores espirituales y evangélicos, Magnífica Humanitas es una gran noticia. 

En la elipse que, a partir de 1989, busca enterrar las ideologías que se han vuelto dogmas y/o renuevan las formas totalitarias que, si acaso no alcanzar a lo totalitario ahora buscan totalizar a la experiencia histórica de lo........

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