Cuando tiembla la tierra, también tiembla el alma
Colombia apenas comenzaba un nuevo capítulo de su historia plena de fe y esperanza. El 7 de agosto se posesionaba un nuevo gobierno y, apenas tres días después, la tierra nos sacudió con una fuerza que nadie podía anticipar. El terremoto de magnitud 7.4 del 10 de agosto dejó muertos, heridos, viviendas destruidas en ciudades como Cali, Choco, Pereira y Manizales y escenas que difícilmente podremos olvidar.
Pero hay una tragedia que no siempre aparece en los balances oficiales: la que ocurre dentro de las personas. Porque cuando tiembla la tierra, también tiembla el alma.
Después de una catástrofe aparecen miedos que no se ven: temor a........
