Infectados de polarización
Algunos se rasgan las vestiduras porque el alcalde de Barranquilla designó en una Secretaría a un reconocido opositor. Seguidores de la administración le piden que dé marcha atrás, pues consideran el nombramiento una sinrazón. Desde la otra orilla, contradictores del alcalde califican al designado como un traidor.
No sé en qué momento la intolerancia se instaló con tanta fuerza en la política. La idoneidad de una persona y la conveniencia de su nombramiento parecen haber perdido importancia. Defender un bando se convirtió en la prioridad. Ya no se evalúa si alguien puede servir bien, sino de dónde viene, a quién criticó o con quién decide trabajar.
Entiendo que resulte difícil aceptar que,........
